| La formación constituye una herramienta muy potente, no sólo para mejorar directamente el desarrollo de las funciones laborales, sino también para otras cuestiones de gran trascendencia. Como la integración de los nuevos trabajadores, la comunicación interna entre los distintos departamentos, el trabajo en equipo, la imagen de la empresa frente al exterior y favorecer la implantación de cambios organizativos que faciliten la adaptación de los agentes productivos a los cambios del entorno económico.
|